La Ronda: un lugar que nos convoca

Hay algo en las rondas que me convoca, que me atrapa y no se muy bien qué es.

Si lo pongo en palabras, diría que es como una energía que me rodea y de la que también formo parte. Algo que pasa por afuera y por dentro de mí que hace que el tiempo se frene y disfrute como un niño.

Coordinar grupos es de las cosas que más disfruto de mi trabajo. Cada uno es un mundo, tiene vida propia y una personalidad. Es como una gran persona integrada por otras muchas.

Cuando empezamos uno nuevo me agarra una sensación de adrenalina y misterio. ¿Cómo será este grupo? ¿Qué desafíos tendremos que pasar? ¿Cómo me sentiré yo en este espacio?

Un tiempo nuevo comienza. Rostros conocidos y por conocer se arriman a la ronda. Agradezco esta nueva oportunidad de seguir creciendo en la fascinante tarea de acompañar la adolescencia.

📷 Foto: encuentro de adolescentes en Fundación Franciscana.

Compartir entrada:

Ver más entradas similares

Seguimos explorando los Sistemas de Regulación Emocional, de Paul Gilbert.

En abril finalizamos la tercera edición de nuestro ciclo para